GUÍA BÁSICA PARA VISITAR LA HISTÓRICA CIUDAD DE STIRLING EN ESCOCIA

Stirling es una histórica ciudad Escocesa apenas a 60 millas del aeropuerto de Edimburgo que ofrece mucho más de lo que uno podría imaginarse. Es un destino que esconde un legado histórico importantísimo, testigo de algunos de los acontecimientos más simbólicos y decisivos que han marcado el destino de la nación.

Localizada en el cinturón central de Escocia, ha sido considerada por mucho tiempo como la puerta a las tierras altas escocesas y parte de su dramático pasado bélico se debe precisamente a la importancia militar y estratégica que representaba su ubicación.

¿Cómo llegar?

Stirling se encuentra a tan solo 55 minutos en auto desde Edimburgo. Si viajas en transporte público, puedes tomar un tren desde la estación Waverley en el centro de Edimburgo y bajar en Stirling. El viaje dura 58 minutos, la estación se encuentra a unos cuantos pasos del Old Town y a 18 minutos caminando del Castillo. El servicio es operado por ScotRail y hay distintos horarios durante todo el día. El viaje redondo tiene un costo aproximado de 14 libras por persona.

¿Cómo desplazarse?

El centro de la ciudad es compacto y fácil de recorrer a pie, sin embargo los principales monumentos históricos no se encuentran concentrados en el centro. Caminar desde el Castillo de Stirling hasta el monumento de William Wallace te toma 1 hora a paso constante, considerando que el asenso por la colina hasta el pie del monumento puede ser un poco retador. Si la caminata representa un contratiempo para tí no te preocupes, la ciudad está bien comunicada por transporte público como autobuses y taxis, así como rutas para bicicletas.

¿Qué visitar?

1. Castillo de Stirling.

El Castillo de Stirling es uno de los sitios históricos más importantes de toda la nación y aunque lo que vemos ahora es un complejo monumento de diversos edificios y espacios agregados a lo largo de los siglos, principalmente durante el reinado de James IV en 1500, las primeras menciones de la fortaleza original datan del año 1100. Desde entonces y hasta la unión de las coronas de Escocia e Inglaterra en 1603 casi todos los monarcas escoceses habían nacido, sido coronados o muerto en este castillo. William Wallace, Robert the Bruce, Mary Queen of Scotts y el Bonnie Prince Charlie son algunos de los personajes más famosos que llegaron a ocupar el Castillo de Stirling como fortaleza militar y residencia real.

Desde sus inicios, la gran importancia de este castillo deriva principalmente de su estratégica ubicación elevada, pues fue edificado así como el Castillo de Edimburgo, en la cima de una colina de origen volcánico frente al Río Forth justo donde Escocia se estrecha entre los estuarios de Forth y Clyde, en el sitio que se consideraba como la entrada a las tierras altas escocesas.

El Castillo de Stirling siempre ha sido objeto de disputas, pero nunca tanto como en los 1300 cuando, durante las Primeras Guerras de Independencia (1296–1356), los escoceses luchaban por su libertad. En el transcurso de 50 años, el Castillo de Stirling cambió de manos por lo menos 8 veces entre Escocia e Inglaterra sufriendo múltiples ataques y destrucción.

Si controlas el castillo, controlas el paso por el río. Si controlas el río, podrías controlar el Reino.

Después de las Primeras Guerras de Independencia gran parte del castillo se reconstruyó y tuvo su auge a partir del reinado de James IV (1488–1513), quien trasladó la corte a Stirling y edificó el King’s Old Building. James V continuó con el legado de su padre y comenzó la construcción de un palacio real renacentista dentro del castillo donde en 1543 nació su hija Mary Queen of Scots, coronada Reina a los 6 días de edad, quien vivió en el castillo hasta los 5 años.

Después de la unificación de las coronas, la monarquía se trasladó a Londres y abandonaron el castillo de Stirling como residencia real. Desde ese entonces el castillo funcionó como base militar y no fue hasta la intervención de Historic Environment Scotland a principio de los 2000’s que la fortaleza se restauró, se adaptó y se abrió al público como museo. Hoy en día es uno de los principales atractivos turísticos de Escocia y un gran sitio de interés para los amantes de la historia. Los horarios y precios de entrada pueden encontrarse aquí.

2. The King’s Knot.

The King’s Knot es esta figura que se encuentra en los terrenos del antiguo Parque del Rey que perteneció a la corona escocesa desde el año 1100, donde la realeza practicaba actividades al aire libre como caza y torneos de justas. El elaborado montículo escalonado en forma octagonal y los vestigios de un trabajo más sencillo en el terreno adyacente son conocidos como The King and Queen’s Knots y eran parte de los jardines formales del Castillo de Stirling. La entrada es gratuita y libre durante todo el año.

3. Puente de Stirling.

Sobre el Río Forth, este fue uno de los cruces más antiguos e importantes de la Escocia medieval. Este puente de piedra en particular fue construido entre 1500 y 1400, como un remplazo definitivo a otros hechos de madera que conectaban a Stirling con el norte de Escocia. El más popular de esos antiguos puentes es sin duda el que fue utilizado por William Wallace en 1297 cuando derrotó a los ingleses en la batalla de Stirling Bridge durante las Primeras Guerras de Independencia.

Old Stirling Bridge con el Monumento a William Wallace al fondo.

Wallace fue derrotado un año más tarde, sin embargo por su victoria y valentía se convirtió en un héroe nacional. Aunque el puente que hoy puedes cruzar caminando no es el original de la batalla, se considera un monumento en conmemoración a esa victoria histórica.

4. Campo de Batalla de Bannockburn.

La Batalla de Bannockburn fue una trascendental victoria escocesa en 1314 que puso fin a las Primeras Guerras de Independencia entre Inglaterra y Escocia, donde Robert the Bruce, 17 años después de la legendaria victoria de William Wallace, derrotó finalmente al ejército del Rey Edward II de Inglaterra recuperando el Castillo de Stirling y subsecuentemente Escocia. El campo de batalla se encuentra a los pies del castillo y es operado por el National Trust of Scotland. El visitor centre ofrece una explicación muy didáctica de los acontecimientos, las implicaciones históricas y los detalles estratégicos de la batalla. Posteriormente los visitantes tienen la oportunidad de caminar por el terreno y las estatuas conmemorativas. Puedes revisar los horarios de apertura y precios aquí.

5. Monumento a William Wallace

Dedicado a uno de los héroes nacionales más importantes de Escocia, este monumento edificado en 1861 descansa en la cima de Abbey Craig siempre vigilante hacia la escena de la victoria escocesa en la que William Wallace derrotó a los ingleses, en la batalla de Stirling Bridge.

Aunque la caminata desde la base de la colina hasta el monumento es un agradable paseo por el bosque, durante las horas de visita una pequeña camioneta puede transportar a los turistas de forma gratuita. La vista de la ciudad, incluso desde la base del monumento, es espectacular. El visitor centre y el monumento se encuentran abiertos a visitantes durante todo el año, puedes revisar los horarios de apertura y precios aquí.

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