SOBRE MÍ

About me

Mi nombre es Ale Anaya, y cada vez que se puede ando allá afuera viajando.

No siempre fui viajera, ni crecí viajando por todos lados con mi familia aunque me gustaría decir que si. Crecí en una ciudad chiquita en México, yendo y viniendo de la escuela y los deportes, pero eso sí rodeada de naturaleza y paisajes montañosos maravillosos. Aprendí a amar y a maravillarme de la vida silvestre desde chiquita.

Sin entrar mucho en detalles y por circunstancias de la vida, hace algunos años me topé ante la posibilidad de viajar sola por primera vez. Tenía 20 años, y a pesar de los consejos de mi mamá, agarré mis maletas y decidí celebrar la llegada del 2014 en medio de Times Square coreando New York, New York de Frank Sinatra, rodeada de miles de personas y al mismo tiempo, completamente sola. Lejos de arrepentirme, les puedo decir con mucha seguridad que fue una de las mejores decisiones que he hecho y ese viaje me cambió la vida. Y eso es lo padre de los viajes, que el simple hecho de conocer, aprender de otros y de nosotros mismos, nos cambia la vida. Qué lindo no?

A partir de ese momento vivo para viajar. No lo hago tanto como quisiera ni vivo de mis viajes; como muchos de ustedes tengo un trabajo de tiempo completo y ahorro para poder pasear, sufro con los pocos días de vacaciones que tengo al año y soy experta en planear con anticipación y aprovechar todos los puentes y días festivos. Mis circunstancias de vida en este momento me permiten dedicar mis ahorros a viajar y actualmente es el propósito de mi vida: conocer y aprender de otros lugares y otras personas para ser una mejor versión de mi misma.

Pero, por qué me encanta?

Amo la experiencia y el proceso de crecer y aprender a través de los viajes, la sensación de maravilla, desarrollar esa sensibilidad y capacidad de asombro que a su vez genera respeto, unas ganas indescriptibles de admirar y proteger algo que no te pertenece solo porque es bello y único.

Para mi es la mejor forma que existe de conocerte y aprender a amar el mundo. Conocer culturas, personas, tradiciones, lugares, paisajes diferentes a nuestro entorno cotidiano y exponernos a esas diferencias nos hace apreciar la diversidad y a respetarla. Del respeto y admiración surge una necesidad de apropiarnos emocionalmente de aquello que nos gusta y cuidarlo como si fuera nuestro. Viajar nos ayuda a ver nuestra realidad con otros ojos y le da una perspectiva diferente a nuestras vidas.

Y hasta aquí bueno, amo la naturaleza, viajo y me gusta mucho, pero por qué decidí escribir sobre ello? Por el simple hecho de compartir y aportar mi perspectiva a esta comunidad de viajeros y con mucha suerte, inspirarlos a cuidar la belleza de nuestro planeta. Decidí ofrecer a otros información útil, cosas que me hubiera gustado saber antes de ir o todo aquello que yo misma busqué mientras planeaba, en un sólo lugar. Información honesta, insights de los viajes, esos tips que solo te los cuenta tu amigo el que ya fue a donde tu quieres ir, y se los pides.

El punto es que aunque siempre disfruté de mi investigación y la planeación, eventualmente todo el esfuerzo y las horas invertidas resultaban útiles para una sola persona y terminaban guardadas en el fondo de una caja en mi clóset. Secretamente siempre me dieron ganas de compartir todo ese “conocimiento” de alguna manera.

Durante mucho tiempo he escuchado de aquellos amigos quiénes han acudido a mi por recomendaciones, sus consejos y ánimos para compartir de forma pública mi pasión y amor por viajar. Y si estoy aquí es gracias a esos amigos que alentaron esas ganas que ya existían.

Finalmente, aquí estoy, compartiendo con todos ustedes lo que he vivido y aprendido en mis viajes; animándolos a través de mis historias a viajar y grabar sus propios recuerdos, a crecer y aprender de otros y a apreciar y respetar la diversidad que está allá afuera. Mi única intención es que esta información les sea tan útil como en su momento lo fue para mí.

Disfruten el viaje!